Me encanta que me hagan pajas con los pies. Es el mejor fetiche. Por eso cuando vino la tía más buena del mundo a que le hiciera una entrevista de trabajo y después de tantearla vi que era una puta, no vacilé en preguntarle si le gustaba hacer pajas con los pies. Ella me respondió que le encantaba y me dispuse a comprobarlo.












